Puedes entender perfectamente por qué te sientes ansioso. Puedes tener un análisis brillante de tu infancia, de tus patrones, de lo que te pasa. Y aun así, tu cuerpo sigue reaccionando como si nada hubiera cambiado.

Eso no es un fracaso del entendimiento: es una señal de que el cuerpo necesita participar en el proceso.

¿Qué es el trabajo somático?

El trabajo somático (del griego "soma", cuerpo) es cualquier enfoque terapéutico que integra la experiencia corporal como vía de acceso al material emocional y como recurso para la regulación. No es masaje, no es ejercicio, no es relajación. es atención consciente a lo que tu cuerpo está comunicando y a cómo puedes trabajar con ello.

La premisa es sencilla: las experiencias emocionales, especialmente las difíciles, no se almacenan solo como pensamientos o recuerdos. Se almacenan también como patrones corporales: tensión crónica, posturas defensivas, patrones de respiración, reactividad fisiológica.

¿Por qué el cuerpo?

Porque el sistema nervioso autónomo opera desde el cuerpo, no desde la mente racional. La activación simpática (lucha o huida) y la desactivación dorsal (desconexión) son respuestas corporales. Si solo trabajas desde la conversación y el análisis, estás dejando fuera la mitad del sistema.

Autores como Peter Levine (Somatic Experiencing), Pat Ogden (psicoterapia sensoriomotriz) y Stephen Porges (teoría polivagal) han demostrado que el trabajo con el cuerpo es esencial para la resolución del trauma y para la regulación emocional a largo plazo.

¿Cómo es en sesión?

El trabajo somático en sesión puede incluir varios elementos, siempre adaptados a lo que necesites y a tu ritmo:

El cuerpo no es un obstáculo para el proceso: es un aliado que lleva años intentando decirte algo.

No necesitas ser "una persona corporal"

Muchas personas llegan con la idea de que no son buenas "sintiendo el cuerpo" o que les cuesta conectar con sensaciones. Eso es perfectamente normal, especialmente si has pasado años disociándote de la experiencia corporal como forma de protección.

El trabajo somático no requiere ninguna habilidad previa. Empieza exactamente donde estás, aunque ese lugar sea "no siento nada." No sentir nada ya es información valiosa sobre el estado de tu sistema nervioso.

Trabajo somático dentro de un enfoque integrativo

En mi práctica, el trabajo somático se integra con IFS (las partes se expresan en el cuerpo), EMDR (el procesamiento incluye la dimensión corporal) y Gestalt (donde el cuerpo es siempre parte de la experiencia presente). No es una técnica separada sino una dimensión que atraviesa todo el proceso.

Si sientes que entiendes lo que te pasa pero tu cuerpo no "lo ha recibido", el trabajo somático puede ser la pieza que falta.

← Volver al blog